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Una nueva generación de candidatos jóvenes entra en escena de cara a las elecciones de 2019 en Panamá

La campaña #NoALaReelección se origina como una reacción espontánea de los ciudadanos en Marzo de 2017 con un reciente auge desde Agosto de 2018, quienes por medio de la misma han canalizado el descontento acumulado por años, como consecuencia del pésimo desempeño, los escándalos de corrupción provenientes de los Diputados Asamblea Nacional y los abusos de quienes hoy dirigen el país. Se trata de una campaña sin un líder visible u organización que la lleve adelante, además ha permeado en las diferentes capas de la sociedad, y ya se ha podido notar su efecto en proceso electoral actual.

La experiencia que he obtenido en los últimos 7 años como activista político, participando desde la Universidad en diferentes espacios de diálogo y toma de decisiones, me han permitido conocer de primera mano el funcionamiento del sistema político actual y sus falencias. Esta activismo se desarrolló a través de la plataforma ‘Juntos Decidimos’, la cual fundé en 2014 con el fin de crear un espacio de discusión y participación de jóvenes en la vida política de Panamá. Esta experiencia corta, pero valiosa, me ha motivado a impulsar mi candidatura como diputado independiente, la cual fue motivada por la falta de una oferta política y electoral competitiva, el hastío de los numerosos casos de corrupción que nos afectan a todos, y un compromiso personal por querer mejor el sistema política y de gobierno en pro del beneficio de todos hoy para la generaciones venideras. Esta candidatura la presento en medio de una coyuntura de país muy compleja, pero que al

mismo tiempo abre una gran posibilidad para los políticos nuevos. Entre otras propuestas, mi programa se concentra en modificar el reglamento interno de la Asamblea, a través de la eliminación de beneficios, entre otros, como: la exoneración de impuestos, descuentos salariales en caso que los parlamentarios no asistan de manera regular a sus compromisos legislativos y respeto a la constitución sobre las funciones del diputado.

Mi participación como delegado de Panama en la 1ª Academia Regional de América Latina y el Caribe del programa Generation Democracy ha sido fundamental para el desarrollo de aptitudes y actitudes necesarias para afrontar el rol que estoy desempeñando en este momento, principalmente gracias al contacto que me han permitido tener con jóvenes políticos de la región, con quienes he logrado intercambiar experiencias, insumos técnicos y opiniones, de igual manera con el contenido proporcionado por el programa. Desde entonces he podido seguir en contacto con otros alumni de la familia de Gen Dem, como en la última visita de Nicolas Victorin a Panama, Acalde de Pignon en Haiti, o con la reunión de alumni de Gen Dem de Panama en el marco de la conferencia IRI-KAS sobre jóvenes y participación política.

Mi colaboración con el IRI Panama desde entonces me ha permitido conocer las iniciativas de los ganadores del maratón de ideas, lo que fue sumamente inspirador. Ver cómo jóvenes en riesgo social con tan corta edad han podido construir estructuras con el objetivo de mejorar su entorno, es admirable y merece el apoyo. Gracias al IRI no sólo he podido conocer a los jóvenes ganadores y sus proyectos, sino también mantener contacto con ellos y explorar posibilidades de colaboración. Recientemente tuve la ocasión de invitar a uno de los jóvenes ganadores a un dialogo informativo sobre los desafíos actuales que enfrentan miembros de su comunidad.

Sonará trillado, pero es la realidad, los jóvenes somos más que el futuro, somos el presente. La generación actual es la más informada en la historia de la humanidad, además de extremadamente capaces. Esas y otras fortalezas del joven deben aplicarse en la construcción de país, pero nunca por separado; la colaboración intergeneracional será una pieza clave. Participar en democracia nos permitirá tener mayor control sobre el país en el que viviremos el resto de nuestra vida y el legado que dejaremos a las generaciones venideras.