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Elecciones en El Salvador, Toma Dos: Las Nuevas Ideas y un Nuevo Presidente

El pasado jueves 7 de febrero, el Tribunal Supremo Electoral de El Salvador (TSE), en conferencia de prensa hizo oficiales los resultados del escrutinio final de la elección presidencial período 2019-2024, obteniendo el triunfo Nayib Bukele del Partido Gran Alianza por la Unidad Nacional (GANA). El Salvador era un país caracterizado por un sistema electoral predominantemente bipartidista, el Partido de derecha Alianza Republicana Nacionalista (ARENA) gobernó de 1989 al 2009, y el Partido de izquierda Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) de 2009 a la fecha.

El Salvador es una joven democracia, que emergió como consecuencia de una guerra civil que concluyó en el año 1992 con los Acuerdos de Paz de Chapultepec suscritos en México. A partir de esa fecha se inició una larga ruta con oscilaciones por la consolidación de la democracia, que se ha visto mermada por la corrupción, el aumento de la delincuencia, las pandillas y la crisis fiscal. Varios expresidentes han sido y/o están siendo procesados por corrupción y enriquecimiento ilícito.

En 2018 el Instituto Universitario de Opinión Pública de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA), aplicó una encuesta que dio como resultado que el 88% afirmó que no se sentía representado por los diputados, el 75% consideró que las propuestas de campaña “siempre eran lo mismo” y dos de cada tres no quería que ninguno de los dos partidos mayoritarios gobernara el país. Ello fue un escenario para el preámbulo del resultado de la elección presidencial, ganó Bukele con el 53.10% de los votos válidos, contra ARENA y el FMLN que obtuvieron 31.72% y 14.41% respectivamente.

El nuevo presidente es un joven empresario y político, que fue alcalde de un municipio pequeño (Nuevo Cuscatlán) y de la capital del país bajo el apoyo del FMLN, que lo expulsó a finales del 2017. Posteriormente convoca a la creación de un nuevo partido político “Nuevas ideas” obteniendo 175 mil firmas aproximadamente (la ley requiere de 50 mil para la inscripción). Por la regulación electoral no le fue posible presentarse por ese partido, ni por el que se había inscrito previamente (CD) ya que, por una Sentencia de la Sala Constitucional, acatada por el TSE ese partido fue cancelado. Finalmente hizo una alianza con el partido conservador de centro derecha GANA (una escisión de ARENA), quienes en las elecciones legislativas del 2018 obtuvieron el 11% de los votos.

Bukele es un político que utiliza de manera hábil las redes sociales, fue su principal arma de campaña, ahí denunció acoso gubernamental e imparcialidad en el trato por la autoridad electoral, lo que rápidamente lo ubicó como una nueva esperanza en un ambiente de hartazgo y agotamiento de la clase política tradicional. Su discurso caracterizado por declaraciones fuertes en contra del régimen gobernante y los medios de comunicación, y de desafío permanente contra los que no pensaban como él, lo llevó a ser la nueva esperanza para presidir su país. Ahora la interrogante es: ¿Será un político más que da esperanza y después no tiene la capacidad de superar los grandes problemas del país; o será la respuesta para lograr el progreso de su país?, solo el tiempo lo dirá… La observación electoral en los comicios Presidenciales de El Salvador, la realicé por segunda ocasión, como parte de la Misión de Acompañamiento Internacional que el Instituto Republicano Internacional (IRI) convocó para dar acompañamiento al TSE y otros actores de la sociedad civil.